Sesgos
cognitivos de jurados populares en la valoración de pericias en salud mental
Cognitive biases on the evaluation
of mental health expert testimony by lay jurors and professional judges
Fernando Martín
Bertone[1]*
DOI: https://doi.org/10.37767/2591-3476(2025)50
Fecha de envío:
16.08.2025
Fecha de aceptación:
11.11.2025
Resumen:
En el sistema
penal acusatorio-adversarial vigente en la provincia de Córdoba (Argentina),
los jurados populares y los jueces técnicos conforman tribunales escabinados. La toma de decisiones se ve influida por
múltiples factores, entre ellos la valoración de las pruebas, la deferencia y
los sesgos cognitivos. La metodología se basa en un análisis cualitativo y
cuantitativo de tres casos penales. Se indaga si existen patrones de deferencia
y sesgos en la forma en que jurados reciben y procesan la información
proveniente de peritajes psicológicos y psiquiátricos.
Palabras clave:
jurado popular, sesgos cognitivos, pericia en salud mental, racionalidad
judicial, prueba judicial.
Abstract:
In the adversarial criminal justice system of Córdoba (Argentina),
lay jurors and professional
judges jointly form mixed courts
responsible for determining criminal liability. Decision-making is influenced by many
factors, including the evaluation of evidence and mental health expert testimony.
This article examines how cognitive biases
affect the interpretation of such expert reports,
focusing on deference to experts.
Drawing from Kahneman’s dual-process theory and common biases in uncertain contexts, as well as theories of persuasion
and epistemic sufficiency
in judicial proof, we analyze qualitative and quantitative data from three criminal trials involving lay jurors in Córdoba. We explore whether jurors and judges exhibit implicit deference or bias
toward psychological and psychiatric expertise.
Keywords: lay jurors, cognitive bias, mental health expertise, judicial rationality, legal evidence.
En Córdoba,
Argentina, los jurados populares participan en el juzgamiento de ciertos
delitos penales, decidiendo junto a jueces técnicos la culpabilidad o inocencia
de los acusados. Este sistema, previsto en la Ley 9182 y el Acuerdo
Reglamentario n.º 260/2017, conforma tribunales escabinados
integrados por ocho jurados populares y tres jueces técnicos. Los jurados
resuelven los hechos y la autoría, mientras los jueces determinan el derecho
aplicable, la pena y las costas. Las decisiones se adoptan por mayoría simple,
debiendo el presidente votar en caso de empate. A diferencia del modelo anglosajón,
la sentencia debe ser motivada, y el presidente puede fundar los votos de los
jurados populares.
La prueba
constituye el eje central del proceso. Según Ferrer Beltrán (2005), una
proposición se considera probada cuando los elementos aportados permiten demostrar
su verdad. Distingue entre la racionalidad epistémica y la persuasiva, según el
valor asignado a los medios probatorios. Dentro de las pruebas, se destacan las
periciales, especialmente las referidas a la salud mental de acusados, víctimas
o testigos, elaboradas por peritos oficiales o de control.
Para Vázquez
Rojas (2015), el peritaje es un testimonio experto que aporta conocimiento
científico, Vázquez Mezquita y Catalán (2008) indican que la confiabilidad de
un peritaje depende de requisitos como la revisión del expediente, informes
forenses, entrevistas y antecedentes del peritado.
Respecto del
marco pericial multidisciplinar se seleccionó las pericias en salud mental dado
el especial vínculo de protección de derechos humanos[2].
Explica Jordi
Ferrer Beltrán (2007) dentro de la libre valoración de la prueba, existe la
concepción “persuasiva”, siendo sus características: a) la apelación a la
íntima convicción del decisor como único criterio; b) el principio de
inmediación de manera fuerte; c) débiles exigencias de motivación de la
decisión probatoria sobre los hechos; d) un sistema de recursos con limitado
control para revisión de la decisión judicial. Este modelo de persuasión es
coherente, pero carece de racionalidad desde lo epistemológico. Por otro lado,
existe la concepción “racionalista” de la prueba, cuyas características son: A)
Se recurre al método de corroboración y refutación de hipótesis, como forma de
valorar racionalmente las pruebas –no en creencias de ninguna persona- . B) El principio de inmediación se presenta limitado. C)
La motivación de la decisión sobre los hechos es una exigencia fuerte. D) El
sistema de recursos es amplio para pedir el control y revisión de la decisión
del juez de primera instancia.
Se entiende por
persuasión, a la capacidad que poseen la mayoría de los seres humanos para que
los demás adopten puntos de vista similares a los suyos, es decir, para
modificar las actitudes (creencias, opiniones) y sentimientos de los otros, de
manera tal que éstos lleven al individuo a valorar las cosas y/o a las personas
de acuerdo a los intereses del sujeto persuasor.
El proceso de persuasión se explica a partir
de dos marcos teóricos, uno es el de las teorías del aprendizaje, que se enfoca
en la fuente emisora y en el mensaje, en las características de las personas
que suelen ser más persuasivas y cómo deben ser los mensajes para incrementar
su influencia sobre los demás. El otro es el de la respuesta cognitiva, hace
hincapié en el receptor del mensaje, e indaga cómo son procesados los mensajes
en su mente y cómo influyen posteriormente en sus comportamientos, sentimientos
y pensamientos.
En los debates
orales, se transmite información clave entre peritos y decisores legales. Sin
embargo, la psicología cognitiva advierte sobre el fenómeno por el cual una
persona acepta lo dicho por quien considera experto, reduciendo su propio
análisis crítico. Esta actitud comprende los sesgos cognitivos —atajos mentales
inconscientes—, los cuales podrían afectar la imparcialidad y racionalidad de
la decisión en el juicio.
El presente
trabajo es parte de una tesis de maestría en donde se analiza, a partir de
entrevistas a jurados y otros actores judiciales, si tales mecanismos de
pensamiento deferente y sesgos cognitivos operan en la relación entre decisores
legales y peritos en salud mental durante el proceso penal oral.
II. Sesgos y
otros errores en el pensamiento
En relación a
los errores en el procesamiento mental de las personas que reciben información
en contextos de incertidumbre, el campo de la sicología del conocimiento
realizó trabajos significativos, así Tversky, Slovic y Kahneman (1982), estudiaron la manera de percibir
en contexto de incertidumbre, poniendo de manifiesto los sesgos cognitivos y
las reglas heurísticas.
Los sesgos son
las específicas operaciones que realiza la mente del ser humano de manera
inconsciente para entender la información que recibe del entorno externo (por ejemplo el cálculo de la distancia a un objeto a través del
uso de la visión); y las reglas heurísticas son el conjunto de inferencias
mentales, que logran economizar recursos (temporales, biológicos, etc.).
Cabe destacar
que estos procesos ocurren “inevitablemente”, dado que, al recibir información
desde los sentidos, la mente reduce la información compleja de forma que los
procesos mentales se simplifican para tomar decisiones más eficientes, haciendo
énfasis en puntos que el cerebro automáticamente evalúa como esenciales, sobre
la base de la necesidad de automatización de procesos biológicos, el menor
tiempo de resolución y la utilización de menos energía vital.
Daniel Kahneman
y otros autores problematizan cómo estiman los individuos la probabilidad de un
evento incierto; ante la incertidumbre la mente elabora respuestas con un
número limitado de principios heurísticos, reduciendo tareas complejas de
probabilidades y valores predictivos a operaciones más simples. Estos elementos
heurísticos son en general bastante útiles, pero pueden conducir a errores
sistemáticos.
Estos autores,
especifican los sesgos de “representatividad” (probabilidad de que un objeto o
evento A pertenezca a la clase o al proceso B); “disponibilidad” (estima la
frecuencia de una clase o la plausibilidad de un desarrollo particular) y
“ajuste y anclaje” (Se entiende por tal a la predicción numérica cuando se
dispone de un valor relevante dado por los interlocutores, cuando en la escala
numérica completa la amplitud es mayor).
Para Kahneman,
una mejor comprensión de las decisiones en incertidumbre y los sesgos, publicó
el libro Pensar
rápido, pensar despacio (2012), destacando que toda la vida de los seres
humanos está condicionada por el pensamiento. Advierte que existen dos sistemas
cerebrales, presentes en toda persona, un sistema que llama “N°1”,
caracterizado por ser rápido, instintivo e irracional; y el otro sistema se
denomina “N°2”, el cual es más lógico, conlleva más tiempo, necesita más
trabajo y energía vital.
Ambos sistemas
coexisten por razones biológicas y de supervivencia, respondiendo a la “ley del
mínimo esfuerzo”. El cerebro humano es sometido a restricciones por esta ley;
dado el completo sistema biológico vital (doce sistemas), sólo al pensar se
consume aprox. el veinte por ciento (20%) de toda la energía para vivir, esto
es la quinta parte de todo el organismo (Quijada, 2016).
En base a esta
ley del mínimo esfuerzo, Kahneman describió al sistema N°1 como un sistema
vinculado a procesos imprescindibles para subsistir, opera automáticamente en
la vida cotidiana, decide de manera rápida las actividades de supervivencia
inmediata (por ejemplo, calcular distancias con los objetos para desplazamiento
sin golpearse, guiarnos a la fuente de un sonido para comunicarnos, etc.). Así,
el sistema N°1 utiliza mínima energía vital, además ahorra tiempo, sin embargo,
contiene tiene límites operativos ante una situación compleja, no puede
resolverla, necesariamente el mismo sistema N°1 solicita la entrada en acción
del sistema N°2 para solucionarlo.
Kahneman (2011)
afirma que puede desencadenarse un “efecto anclaje” cuando el sistema N°1 toma
la gran mayoría de las decisiones, dejando al sistema N°2 de lado, ocasionando
errores con el entorno externo.
El sistema N°2
permite construir un sistema más complejo, con análisis precisos, esfuerzo
mental constante, y logra concentrar la atención en una escena específica;
implica más esfuerzo, más energía mental, tiempo y elaboración racional. Es un
sistema que se encuentra en estado de espera, por lo que sólo opera ante una
situación compleja. Contrariamente, si fuera utilizado continuamente, la
subsistencia humana sería imposible por la gran cantidad de energía y tiempo,
por ejemplo, si el sistema N°2 se utilizase para despertar a la mañana,
analizar de forma completa la mejor manera de iniciar los sistemas vitales
(estiramientos de músculos, sistemas visual, auditivo, etc.), insumiría tanta
energía y tardaría tanto tiempo que gran parte de la energía y tiempo del día
lo llevarían solo estas elecciones; quedando muy reducida la energía y tiempo
para otras tareas como trasladarse, trabajar, relacionarse, aprehender, etc.
Regresando al
sistema N°1, una de las actividades prioritarias es la “asociación” y la
capacidad “heurística”. El poder de las asociaciones es trascendente dado que al observar dos hechos similares, el cerebro los va
a relacionar, entrelazándose en la memoria, más allá que encajen o no en la
realidad que se está observando. Por otra parte, la capacidad “heurística”
permite interpretar la realidad natural, que en forma conjunta con la
asociación forman en la mente la tendencia a considerar lo ocurrido en el
pasado como de producción segura en el futuro. Así la asociación que se
construye mentalmente hacia el porvenir se considera subjetivamente cierta y
útil para examinar el mundo exterior. La mente crea la relación de causa y
efecto, utiliza un atajo mental, logrando tomar decisiones y obtener
soluciones, que sean adaptativas al entorno, económicas en lo energético vital
y ágiles en el tiempo.
Ahora bien,
estas actividades también conducen a errores propios del sistema N°1 pudiendo
generar decisiones equivocadas. Dentro de los atajos más relevantes se
encuentra: el “efecto de halo”, es la tendencia de la mente a simplificar la
información, por lo que permite continuar trabajando en otro tema (p.e. recién conoce una persona logrando empatizar,
automáticamente le atribuye capacidades y habilidades presuponiendo le son
inherentes).
Además, el
sesgo de “confirmación” es la tendencia a observar y priorizar la información
que confirma las creencias previas formadas mentalmente sobre una
situación.
Otro sesgo del
sistema N°1 es el “status quo”; según el que las personas se resisten a los
cambios (ante una nueva modalidad de trabajo, se niega a adoptarla, continuando
con los hábitos y procesos laborales anteriores).
El autor también
destaca al sesgo de “retrospectiva”, el cual se basa en la historia reciente y
en el paso del tiempo, minimizando la situación de desconocimiento anterior;
(los resultados de fútbol luego del partido parecían evidentes, cuando antes de
la contienda resultaban objetivamente inciertos).
El efecto
“exceso de confianza”, la duda e incertidumbre producen incomodidad en el
sistema biológico, sicológico y emocional, por lo cual las personas minimizan
esas sensaciones desagradables resaltando la confianza en el logro de
situaciones que objetivamente no las tienen.
El efecto
“cebado”, se da cuando un determinado estado mental predispone a una persona
para tomar decisiones determinadas por los resultados obtenidos en otras áreas.
Por ejemplo, cuando el padre está de buen humor, es más probable que acepte
prestarle al joven hijo las llaves de su coche, y en situaciones normales no
compartiría.
El afán de la
“predicción”, se produce cuando las personas se obsesionan en predecir el
futuro, pero olvidan que la esencia del mundo en sí mismo es impredecible,
siendo objetivamente imposible tener conocimiento sobre lo que va a ocurrir
mañana. El ser humano depende de la creación de un modelo del mundo, que se
cree “normal”, las ilusiones de teorías para predecir el mundo se encuentran
respaldadas por una comunidad.
Además de lo
expuesto, Kahneman describe la “tensión cognitiva” y la capacidad de
“sorprenderse”. El científico expresa su importancia para despertar las alertas
de los sentidos y sobrevivir al entorno. Así, esta capacidad para sorprenderse
es un sistema de alertas que inicia el sistema N°2 lo que llevaría a
neutralizar los sesgos.
El citado autor
afirma que mantener constantemente la tensión cognitiva con la utilización del
sistema N°2 para decidir todo de forma racional es absolutamente imposible.
En relación a
la “teoría de la perspectiva”, las decisiones mentales están muy influenciadas
por la forma en la que están expresadas. Sostiene que un evento raro es más
aceptable si se expresa como una posibilidad remota, en lugar de pensarlo con
probabilidad estadística.
La “teoría de
la aversión a la pérdida” explica el funcionamiento del sistema de valoración,
dado que las personas valoran subjetivamente como más importante lo que
perdemos que la ganancia futura; así se decide priorizando conservar lo
obtenido. Resulta muy difícil analizar y decidir que se acepta la posibilidad
de pérdida en post de ganancias superiores. En un enfoque biológico y
psicológico la negatividad y la huida responden al instinto de supervivencia,
hace que reaccionemos con rapidez ante amenazas, aunque sean sólo de palabras e
imágenes ideales.
Kahneman no
solo describió los sistemas de pensamiento, sino que formuló la “teoría de los
dos yo”: el yo que experimenta, ligado a las sensaciones inmediatas, y el yo
que recuerda, que evalúa lo vivido y gobierna la mente. En el ámbito jurídico,
Muñoz Aranguren (2011) destaca la incidencia de los sesgos cognitivos en la
valoración de la información, especialmente el de representatividad y el efecto
halo, frecuentes en la toma de decisiones judiciales.
La relación
entre jurados populares y peritos en salud mental constituye un espacio de comunicación
entre dos tipos de autoridad: los primeros deciden sobre los hechos, los
segundos aportan legitimidad científica. De esa interacción surge el proceso de
toma de decisiones en el juicio oral.
La
investigación —parte de una tesis de maestría en Derecho y Argumentación
Jurídica (UNC) dirigida por el Dr. Federico Arena— abordó un análisis
descriptivo cualitativo y cuantitativo de experiencias de jurados en debates
orales donde se discutían aspectos de salud mental. Este estudio se originó en
el proyecto de investigación 2020-2022 “Estándares de la Prueba Pericial en el
Jurado Popular”, dependiente de la Secretaría de Ciencia y Técnica de la UNC.
Respecto del
universo de casos, en una Cámara del Crimen de Córdoba, anualmente se
sustancian aproximadamente cien juicios anuales, entre los cuales aproximadamente
el 15% son juicios abiertos (los restantes son procesos abreviados)[3], entre ellos son
escasos los casos de discusión sobre temas de salud mental vinculados con la
acusación fiscal (aprox.3 %).
Las causas
seleccionadas fueron:
I.W.M. p.s.a. abuso sexual con acceso carnal calificado, en la que
un padre abusó de su hija, quien luego se suicidó; el acusado fue condenado por
abuso y homicidio calificado (Cámara Correccional y Criminal de 3° Nom. Cba. S.34, 06/08/2021, sac 9055601).
B.B.M. p.s.a. lesiones gravísimas calificadas, donde la imputada
mutiló a su pareja durante un encuentro sexual, alegando defensa frente a la
violencia de género, argumento que fue desestimado (Cámara Correccional y
Criminal de 2° Nom. Cba.
S.74, 09/10/2019, sac 6842158).
L.A.Q. p.s.a. homicidio calificado por el vínculo, donde una
mujer, víctima de maltrato de su pareja, dio muerte al agresor durante una
discusión familiar (Cámara Correccional y Criminal de 12° Nom.
Cba. S.09, 27/04/2017, sac
2688657).
III.
Recolección y análisis de datos
Las entrevistas
fueron semi estructuradas, exploratorias y descriptivas; como segundo paso, se
solicitó colaboración de la Oficina de Jurados Populares del Poder Judicial de
Córdoba, dirigida por el Ab.Esp. Gonzalo Romero, y se
suscribieron acuerdos de confidencialidad, consistente en guardar secreto sobre
la identidad de las personas entrevistadas. Durante las entrevistas se generó
interacción entre entrevistador/a y entrevistado/a, en base a una guía de
preguntas preestablecidas, las que se fueron respondiendo verbalmente. Las
entrevistas pudieron lograrse en un número aceptable, totalizando 19
entrevistas, a razón de 9 jurados populares, 7 peritos en salud mental, y 3
jueces técnicos.
En lo
concerniente al análisis de campo, los criterios cualitativos observados en las
respuestas se transcriben parcialmente a continuación respetando las
expresiones textuales, para reducir la discrecionalidad por interpretación
subjetiva. Sólo se ha realizado la transcripción de las frases más relevantes,
dado que transcribir en totalidad lo cualitativo excede el marco extensivo del
presente.
En la faz
cuantitativa se contrató los servicios profesionales de un Lic. en Ciencias de
la Computación, Tomás Agustín Maraschio.
Las
abreviaturas se adoptan para preservar la reserva de secreto profesional e
identidad de los entrevistados, los jurados populares se los identifica con las
siglas “JP” seguidas de un orden aleatorio de entrevistas. Se reproducen a
continuación los enunciados considerados más relevantes.
Valoración
probatoria racionalidad epistémica
JP1:“La verdad, lo primero que me tocó fue la sensibilidad de
ver entrar a la señora en silla de ruedas, muy enferma. Se notaba que había
sido a causa de esto. Sin duda que la había pasado muy mal. Ahí me di cuenta
que yo tenía que armarme de un caparazón y que no podía guiarme por lo que
estaba viendo, sino por las pruebas; y a estar muy atento sobre lo que dicen
los profesionales: las pericias, testigos, psicólogos”.
JP2:“Tomando en cuenta todo lo que se planteó y lo que se vio
con respecto a los testimonios y todo lo que había presentado el fiscal en esa
oportunidad, y me parece que lo que se nos pidió a nosotros que decidamos, fue
lo más coherente que se había plasmado durante todos esos días”.
JP3:“Creo que la mayoría, de acuerdo a las pruebas y a lo que
se presentó, estábamos de acuerdo para que la sentencia fuera la que se dictó.
Esto a medida que iba pasando el juicio, íbamos viendo las pruebas, íbamos
escuchando los relatos de cada una de las personas, y ahí creo que va formando
cada uno su opinión respecto al caso. Al principio como que uno duda, no sabe
si realmente es así o no es así, y al final no me quedó duda de que la
sentencia tenía que ser la que fue …creo que poder escuchar los testimonios…ver
el expediente y ver las fotos, leer y poder informarse, hace que realmente mi
respuesta sea en base a lo que fui viendo”.
JP4:“Los jueces en parte, han hecho una carrera, son
profesionales y todo eso. conversando con mi odontóloga, que estaba casada con
una persona que era juez, las cosas que me contaban eran de terror, según ella,
él la quería matar y buscar de hacerlo pasar como si fuera un accidente, cosas
de terror. Me parece que son seres humanos como cualquiera, y que se les escapa
la tortuga como a cualquiera. Y sí habrá jueces buenos, seguro, como en todo,
pero de ahí, a decir la palabra juez es la palabra soberana, de alguien que no
se equivoca nunca, eso no, a mí me parece que son seres humanos y están
cargados de mambos y los reflejarán en cada caso”.
JP5:“Nos dieron unas carpetas donde estaban las pericias
médicas, psiquiátricas, las declaraciones, y se nos explicó dónde buscar cada
cosa, tuvimos acceso a todo, siempre y al final del proceso … estuvimos 4 o 5
horas durante toda la mañana y decidimos”.
JP6: “nos
pusimos a leer porque eran muchas hojas y con términos jurídicos, que la gente
común no estamos habituados a eso. Pero había bastante material para leer, al
acceso de uno. Yo le daba un pantallazo en algunas partes que tenía dudas … yo
no cambié de opinión durante el proceso, no, siempre me mantuve con el misterio
y la duda para ver de qué se trataba. No la prejuzgue a la acusada ni nada de
eso. Me parece que cada caso es un mundo, y empecé a valerme de las pruebas que
me brindaban. Y en base a eso tomé la decisión. Nos decían cómo funciona el
sistema, qué funciones teníamos que cumplir. Obviamente uno por ahí quería
juzgar desde el corazón, pero lo que juzga es la razón”.
JP8:“El conjunto de todo lo que explicaban y contaban, para mí
fue eso. No hubo algo determinante, sino el conjunto me llevó a la decisión que
la acusada era culpable. Para mí fue así…debe ser que también soy terapeuta,
pero me gusta ir analizando un poco todo…Después cuando pasaron los días, tomé
la decisión”.
JP9:“Sí, la gente de la oficina de jurados, excelentemente,
estaban ahí para que le preguntemos, nos sacaban dudas. En ningún momento
interfirieron en nuestra decisión. Nunca hubo ningún direccionamiento en las
respuestas. Así que después de haber terminado, entendí que eso estaba muy
bueno. La decisión fue totalmente nuestra”.
De la lectura
cualitativa se desprende de importancia la expresión de un JP de la imagen de
un “caparazón”, dado que es muy gráfica y muestra que se sintió afectado por
emociones y persuasión, sin embargo realizó un
esfuerzo intelectual por guiarse por las pruebas, podría decirse que puso en
funcionamiento el sistema N°2.
Por otro lado,
se observa que la mayoría expresó la sensación de transitar un proceso interno
de reflexión en el cual todos los ingredientes emocionales y racionales
llevaron a la toma de decisiones sobre el tema, exponiendo la importancia del
conjunto integrado de conocimientos de múltiples orígenes.
En lo
cuantitativo este rubro presentó la siguiente progresión numérica, a saber:
media de 0,7894767, porcentaje de 78,947%, varianza de 0,1754386, desviación
estándar de 0,4188539. Estos guarismos dan cuenta que en la gran mayoría de las
entrevistas se plasmó la construcción del conocimiento como base en la
racionalidad epistémica, corroborando su gran incidencia decisional.
Persuasión:
JP1:“yo veía ahí el fiscal cómo actuaba…muy bien. Confío cien
por ciento”.
JP2:“Tomando en cuenta todo lo que se planteó y lo que se vio
con respecto a los testimonios y todo lo que había presentado el fiscal en esa
oportunidad. Las pericias de salud mental…por ser psicopedagoga es que confío
mucho en lo que puede decir un profesional. La verdad que yo no conocía nada
sobre el caso, de modo que no tenía un juicio de valor previo a esto. Lo que
conocí, lo conocí ahí, por eso tomé la decisión que tomé cuando me pidieron mi
opinión…me acuerdo del testimonio de la psiquiatra que había atendido a la
víctima y me convenció”.
JP7:“Yo todo el tiempo durante el juicio observaba a la
persona que estaba testimoniando y también la observaba a ella, la acusada,
para ver si era una persona que está arrepentida o que tiene algún tipo de
sensibilidad…no, no nada de eso, ella no mostraba nada. Era la frialdad de una
persona narcisista, superior. Esto a simple vista, nosotros no podíamos charlar
con ella... además, esa parte de querer hacerse la sensible…después de haberla
visto durante todos los días, en una parte final del juicio, se emocionó y no
se sentía que era tan real. No sé bien cómo explicarte, porque no soy experta
en eso, no estudié psicología ni nada. Pero a simple vista te daba la sensación
de ser una persona fría y muy manipuladora también. Había mucho tipo de
búsquedas para deshacerse de un vehículo y de una persona. Había muchas
búsquedas para no dejar rastro … Entonces fue mucho”.
Los párrafos
expresados por los jurados populares demuestran que la persuasión por parte de
los expertos e intervinientes en estos juicios, incidieron en las decisiones
que tomaron al finalizar, dado que el uso de vocablos reiterados como “confío
cien por ciento”, “frialdad”, “narcisista”, “manipuladora”, muestran que la
construcción de la decisión se vio afectada por lo expuesto en la audiencia y
transferido por esos actores; ahora cabe destacar que los entrevistados no
profundizan en esos conceptos, sólo los repite sin expresar nada más al
respecto.
En lo
cuantitativo, este rubro presentó la siguiente progresión numérica, a saber:
media de 0,36842105, porcentaje de 36,842%, varianza de 0,24561404, desviación
estándar de 0,49559463. Estos guarismos dan cuenta que en un porcentaje muy
inferior a la mitad de se pudo constatar signos de persuasión; ahora bien, si
existen en la forma de percibir el conocimiento, y efectivamente se pudo poner
de manifiesto, lo que implica la trascendencia de esta forma de conocer.
Perito
acreditado:
El ámbito de la
cognición social se relaciona con la reducción de sesgos cognitivos implícitos
la actividad que consiste en someter al testigo experto a cuestionamientos, con
ello se afecta la deferencia en la toma de decisiones. En tal sentido Carmen Vazquez Rojas [4] propone conocer
si el perito está suficientemente acreditado en su disciplina científica, si al
hacer su estudio pericial analizó la información previa del caso de forma
completa, si el informe pericial fue sometido a las técnicas de examen y contra
examen, si presentó defectos o fue contradictoria.
Sin respuestas
de significación en lo cualitativo, dado que los entrevistados frente a la
pregunta sólo respondieron por si o no, sin
aclaraciones.
Ahora bien, se
advierte información relevante en lo cuantitativo, dado que se observó que la
totalidad del grupo de peritos y jueces técnicos entendieron que sí se habían
acreditado con su currículum ante la audiencia del juicio oral; sin embargo,
los jurados populares respondieron en forma dispar a ese interrogante, sólo
algunos de ellos sí recordaron las acreditaciones profesionales de los peritos.
Esto dio por resultado que los porcentajes totales de todos los grupos (jurados
populares 9 de los cuales 5 no recordaron las acreditaciones y 4 si lo
hicieron-, peritos 7 y jueces técnicos 3) fueron los siguientes, media
0,736842105, porcentaje 73,684%, varianza 0,204678363, desviación estándar
0,452413928. Esto muestra que la acreditación del carácter de experto del
perito fue limitadamente atendida por los jurados populares y por el contrario
se le prestó mucha atención por parte de los profesionales participantes tanto
en salud mental como en el ámbito jurídico.
Perito analizó
información previa completa
Sin respuestas
de significación en lo cualitativo, dado que los entrevistados frente a la
pregunta sólo respondieron por si o no, sin
aclaraciones.
Pasando a la
faz cuantitativa se advierte que solo dos jurados populares respondieron que sí
se expresó en la audiencia que habían examinado todas las constancias de la
causa, y siete jurados populares expresaron que no. En el ámbito de los
peritos, seis de ellos respondieron que sí habían examinado todas las
constancias anteriores del caso, excepto uno de los peritos quien expresó que
hizo un sólo abordaje de la acusada dentro de los primeros actos de la
investigación, por lo que no hubo antecedentes para estudiar; los jueces
técnicos dos de ellos entendieron que si lo expresaron y uno no. Esto dio por
resultado que los porcentajes totales de todos los grupos fueron los
siguientes, media 0,473684211, porcentaje 47,368%, varianza 0,263157895,
desviación estándar 0,512989176. Esto muestra que para los decisores legales la
completitud del análisis del perito experto para fortalecer su dictamen es
relativa.
Pericia
examinada y contra examinada:
JP2:“Hubo varias opiniones de la gente relacionada con la
parte de salud. Hubo gente que había atendido a la víctima y después estuvo en
la pericia que le hicieron al imputado”.
JP3:“Me acuerdo que era una Dra…no
me acuerdo si era la pericia psicológica. Y después habló una
perito, y el forense…fueron claras, muy claras”.
JP5:“los abogados…estaba una chica, que era la abogada de él.
Mi idea es que ella estaba muy confiada en el resultado, porque ella hacía lo
justo y necesario. No iba más allá. Obviamente, el abogado de ella era mucho
más extenso. Bueno, el fiscal…súper agresivo”.
JP8:“el abogado o el fiscal tienen su forma de actuar. Yo veía
cómo venía la mano y enseguida lo pude resolver en mí”.
JP9:“Ah, sí, sí me acuerdo. Una sicóloga, una rubia, ahora sí
me acuerdo. A mí me daba la sensación que mentía para el lado suyo. Entiendo
que debe ser así, está para defender a la otra parte”.
Se observa que
varios intervinientes sí recordaron presenciar la discusión típica del
contradictorio del juicio oral, donde fiscales y defensores, formularon
interrogatorios en base a las posturas que querían representar.
Sin embargo,
quedó de manifiesto que esto no se realizó de manera intensa en todos los
casos, y que las posturas de cada parte y peritos quedan plasmadas con una
intensidad superior a la media, esto muestra que la postura recomendada por la
doctrina reseñada (ver Carmen Vázquez) es pertinente para intentar enseñar y
fortalecer el ejercicio del contradictorio. Conviene agregar que también se
mostró en el comentario del JP5 y JP8 que el contradictorio del juicio mostró
la diferente intensidad de participación activa de cada uno de los
representantes de las partes del conflicto, lo que fue captado por la
sensibilidad de estos jurados populares.
A su vez en lo
cuantitativo se observó que la media es de 0,157894737, el porcentaje fue de
15,789%, la varianza de 0,140350877, por último la
desviación estándar 0,374634325. De tal modo, el bajo porcentaje de análisis
sobre la discusión de los defectos en los informes periciales, revelan que este
punto no se expuso en los juicios.
Pericia contradictoria:.
Lo cuantitativo
reveló que la media fue de 0,105263158, el porcentaje 10,526%, la varianza
0,099415205 y la desviación estándar de 0,315301768. Esta cuestión de la
contradicción dentro del informe pericial fue escasamente expuesta en los
juicios.
Sesgo de
representatividad:
JP1:“Yo no fui con ninguna decisión formada, ni nada. La
verdad lo primero que me tocó fue la sensibilidad de ver entrar a la señora en
silla de ruedas, muy enferma. Se notaba que había sido a causa de esto. Sin
duda que la había pasado muy mal”.
JP2:“Las pericias de salud mental…por ser psicopedagoga es que
confío mucho en lo que puede decir un profesional”.
JP6:“sí, explicaba y movía las manos, uno de ellos recuerdo
que me llamó la atención porque gesticulaba mucho (hace ademán de malabares).
No me hizo dudar de sus dichos porque por lo menos hablaba contundente firme.
No dubitativo. No dudé de su palabra. No soy técnico, ni nada parecido pero parecía bastante serio lo que decía. Y
coherente con las pruebas que estaban presentadas”.
JP8:“el fiscal fue increíble, nunca había visto algo así.
Primero me gustó cómo el fiscal explicó todo, de punta a punta. No me acuerdo
el nombre, era un hombre morocho de rulitos. Estaba
del lado contrario a estos chicos, y era impecable. Ahí yo me quedé sorprendido,
porque más que en películas, yo no había visto…se acordaba de todo, de cada
detalle sin leer nada. Eso me pareció excelente. En lo que tiene que ver con
los testigos, en la misma situación, unos cuentan una cosa y otros cuentan otra
cosa. Entonces teníamos que atar hilos, y recordar y decir acá me acordé de tal
cosa. Entonces ahí los abogados tienen que laburar a full, para ver cómo es la
situación y con qué nos quedamos”.
JP9:“La sicóloga sí influyó, porque yo soy bastante observador
de eso, y sí me llamó la atención la tranquilidad, la seguridad. La vi
tranquila. La quietud, la estabilidad de la voz. Sus respuestas concretas y
claras. Y no la noté nerviosa para nada, en ningún momento. De ella no tuve
dudas ni mostró falta de fundamentos. Sí me acuerdo que la persona que estaba
ahí al frente era una persona tranquila, segura, con mucho conocimiento de lo
que decía. Nadie la cuestionó demasiad, porque aparentemente estaba dando
información verídica”.
Para este
trabajo los dichos de la víctima que había sufrido a causa del hecho para el
jurado popular representó “se notaba que había sido a
causa de esto. Sin dudas que la había pasado muy mal”, implica la
resignificación interpretativa de una situación fáctica, y le asignó a esa
situación fuerza de representación completa de la clase a la cual la vinculó
como víctima. El impacto del daño de la víctima es un factor relevante.
En las
restantes respuestas se puso de manifiesto que la forma de expresarse, la
gestualidad de los peritos expertos que declararon influyó en la toma por parte
de los receptores del mensaje en pensar como ciertos sus dichos, por lo que
este sesgo de representatividad se plasmó claramente en actitudes cuando
efectivamente pensaron los entrevistados la probabilidad de que un objeto o evento
A pertenezca a la clase o al proceso B.
En lo
cuantitativo resultó que la media es de 0,947368421, el porcentaje 94,737%,
varianza 0,052631579 y desviación estándar 0,229415734.
Con todo lo
expuesto se ve que en la praxis judicial de los casos examinados este sesgo de
representatividad fue intenso superando más del noventa por ciento de los
entrevistados, ratificando la postura asumida sobre que la deferencia implícita
está constituida en parte por este sesgo cognitivo.
Sesgo de disponibilidad:
JP6:“valoraron los test de las pericias, claro, porque en las
pericias a veces les dicen qué test y técnicas fueron utilizadas. La verdad que
no estoy familiarizado con los test, ni las técnicas que usan. Las vi por
primera vez en esa audiencia. No te puedo decir si estuvo bien o mal porque no
soy psicólogo ni nada de eso, soy electricista. No te puedo decir si estaba
bien o mal, confío en ellos, en su profesionalismo”.
Este sesgo se
ve plasmado en una de las respuestas brindadas por los entrevistados cuando se
omite estimar la frecuencia relativa de una clase con la plausibilidad de un
desarrollo particular.
En lo
cuantitativo se observó que la media fue 0,052631579, el porcentaje 5,263%, la
varianza 0,052631579 y la desviación estándar de 0,229415734. Esto coincide con
los datos cualitativos observados, siendo muy escasa la consideración racional
de este punto en la toma de decisiones; este resultado se relaciona con el
modelo educativo en cuanto postula la significación de la enseñanza para
advertir la presencia de este sesgo en el decisor legal.
Sesgo de ajuste
y anclaje:
JP2:“Tomando en cuenta todo lo que se planteó y todo lo que
había presentado el fiscal en esa oportunidad, la decisión fue justa”.
JP4:“no me parece que se haya llegado a una sentencia justa. A
la chica no sé cuánto le dieron, no sé si no le dieron cadena perpetua. Yo
dije, estos están locos. El tipo la molía a golpes, ella era un trapito de
cocina. Aparte imagíname a mí, que con un grupo de mujeres hemos trabajado a
brazo partido contra la violencia de género. Y ver que el tipo la cagaba a
palos, la sacaba afuera y la hacía dormir con los perros, con el frío. No sé,
al fin la mayoría de los jurados populares votamos que no tenga prisión. Pero
después como votaron los jueces técnicos entonces ganaron”.
JP5:“el fiscal había pedido 15 años y por la acusación sale
que había sido culpable, pero después se bajaron un par de años; porque no
tenía antecedentes y había mostrado buena conducta durante el proceso. Entonces
se le bajaron los años, de acuerdo a la decisión del jurado popular. Al
principio, desde lo que se planteaba en el caso; o lo que se planteaba desde la
defensa, uno podía decir: ¿no se habrá defendido y pudo ser realmente una
violación? Y después empezás a ver todo, y ves que
fue algo que se planeó. Empezás a ver las anotaciones
de ella, que era algo totalmente predeterminado. Entonces sí cambió. Al
comienzo uno podía pensar que quizá no haya sido con intención de matarlo, y
haya sido una reacción del momento, pero ya al final, viendo todo, no, si fue
con intención de matar”.
Este sesgo se
ve plasmado en las respuestas brindadas por los entrevistados porque hacen una
estimación a partir de un valor inicial (anclaje), que progresivamente se
ajusta a medida que obtiene información adicional; por lo que va a depender del
valor en el que haya comenzado. En este punto se advierte que la propia
dinámica del juicio por jurados implica la contradicción entre las posturas
disidentes de las partes.
En el análisis
cuantitativo resultó media 0,315789474, porcentaje 31,579%, varianza
0,228070175, desviación estándar 0,477566933.
Sesgo de
retrospectiva:
JP1:“Y bueno, te toca
que el padre violaba a la hija, y te toca por una sobrina o por tu hija. Te
toca mucho. (esta pregunta no se profundizó porque el jurado popular
entrevistada estaba muy angustiada, sollozando y no se estaba en condiciones de
abrir ese diálogo ni contenerla)”.
JP4: “no me
parece que se haya llegado a una sentencia justa, imaginame
que con un grupo de mujeres hemos trabajado a brazo partido contra la violencia
de género, ver que el tipo la cagaba a palos, la sacaba afuera y la hacía dormir
con los perros, con el frío. los vi, más que nada al fiscal; al defensor, lo vi
como desprovisto de todo, desprovisto de alma. No sé, tal vez esa es su
función, qué se yo Imaginate esta mujer, era un caso
atroz, yo dije: están todos locos, por favor, si esto es la Justicia son casos
que te llegan muy de cerca. Porque yo luchando contra la violencia de género y
todo lo que tuve que escuchar, se me removían las tripas. Y el otro era un
chango muy jovencito, que yo lo veía como la edad de mis hijos, creo que se
drogaba, así que bueno era todo muy cercano”.
JP7:“Fue todo raro, yo pasé por un proceso personal hace unos
cuantos años, y pensé que no iba a volver a entrar por una puerta de
Tribunales. Fue shockeante en ese momento, por esta
experiencia particular, que no había sido muy grata. Mi percepción de
Tribunales era malísima. A ver…para que me entiendas: yo fui de querellante en
juicio por el asesinato de mi papá. Por esa causa, me costó mucho superar esa
parte. Y justamente la persona que había estado presa 1 año y medio por el
homicidio, pero terminó saliendo en libertad, porque ante la duda, la libertad
es lo más preciado. Aparte, en ese momento, esa persona tenía un abogado que
era de súper renombre. Y nosotros teníamos un abogado que podíamos pagar con
mis hermanas. Por eso daba la sensación que el que más poder y más plata tiene,
es como que sale impune. Entonces ahora, vivir esta experiencia, me dio un poco
más de tranquilidad, sobre que a veces pueden llegar a esclarecerse los casos.
Por ahí, la mirada de los demás, en este caso los otros jurados populares, te
daba un aliciente más de que a lo mejor puede llegar a hacerse justicia. No
estábamos influenciados por los jueces, para decir que ellos nos apuntaban tal
cosa. En total fueron 10 u 11 audiencias del caso este. Entonces lo que íbamos
viendo, ya te empezaba a abrir la cabeza y el panorama para cada uno tener su
propia opinión. Lo que más nos impactó fue cuando le tomaron nuevamente
declaración a la víctima. Eso fue lo más doloroso. Imaginar la situación fue
traumático. Ya contando el tiempo que estuvo desangrándose, la desesperación
por intentar llegar afuera antes de sentir que se estaba muriendo, y buscar
pedirle disculpas a su pareja en ese momento, porque la había engañado y se
estaba desangrando. Eso, la imagen de toda esa parte colgando de un hilo y que
te vas en sangre, fue fuerte. Y aparte lo peor de todo, fue que la gente que
salía al pasillo ese, o palier, no sabía si ayudarlo o si era un violador. Él
decía que era la víctima, pero ella decía que era un violador. si bien no lo
atacaron, pero tampoco nadie buscaba ayuda. Yo soy muy sensible, soy una
abogada frustrada, me hubiera gustado seguir la carrera”.
Este sesgo se
ve plasmado de manera intensa, pero en pocos entrevistados, especialmente en
jurados populares.
En lo
cuantitativo se observó que la media fue de 0,263157895, el porcentaje de
26,316%, la varianza 0,204678363 y la desviación estándar de 0,452413928. En
conclusión, se presentó en pocos entrevistados, pero en los que se manifestó se
hizo de manera intensa.
Sesgo de
confirmación:
JP1: “Un
fiscal, yo veía ahí el fiscal cómo actuaba, muy bien. Confío cien por ciento
porque te dicen: la violó de los 8 a los 14 años. Y vos decís ay Dios cómo va a
hacer esto, y ya le tenés una idea al tipo”.
JP4: “Durante
el proceso, cuando usted llegó, le comentaron de qué se trataba el caso, a
medida que fue sucediendo la audiencia y demás, no se modificó mi opinión, te
digo la verdad, yo apenas los escuché hablar decidí, después, no se me modificó
nada. Al contrario, iba sintiendo cada vez más dolor. No me quiero poner en una
actitud de soberbia, pero son años, tengo 62 años, he trabajado mucho, mucho
con gente olvidada, con gente muy sufrida. Estoy en una Organización Social en
donde trabajamos con la pobreza, con el abuso, con el abandono. No creo que la
primera vez que la vi, no. Tampoco así no. Pero a medida que la fui escuchando
hablar y todo eso para mí era como un trapito de cocina. No era una mujer
empoderada.”
JP9: “Ah, sí,
sí me acuerdo. Una sicóloga, una rubia, ahora sí me acuerdo. A mí me daba la
sensación que mentía para el lado suyo. Entiendo que debe ser así, está para
defender a la otra parte”.
Este sesgo en
lo cualitativo se manifiesta con intesidad, los
entrevistados han observado y priorizado la información que confirmó las
creencias previas formadas mentalmente sobre una situación; este sesgo tiene
central importancia para aquellos en quienes se detectó.
En relación a
lo cuantitativo se mostró que la media fue 0,210526316, el porcentaje 21,053%,
la varianza 0,175438596
y la desviación estándar de 0,418853908. La cantidad de
entrevistados en cuyas respuestas se puso de manifiesto es apenas del 21 por
ciento, ahora la intensidad del sesgo se interpreta de gran influencia.
Sesgo de Halo.
JP1: “vi que
ese informe fue determinante… me parece que eso era clave”.
JP7: “Cero
discusiones, porque a medida que terminaba cada día que habíamos ido, charlamos
un poquito entre los que éramos jurados populares, pero todos en ese sentido
íbamos viendo lo mismo. No es que alguno tuviera un poquito de duda, no es como
que todos íbamos viendo lo mismo y cuando llegó el momento de la deliberación,
creo que tardamos segundos. Todos dijimos que era culpable y que habían sido
muy benevolentes con la cantidad de años que le dieron de pena”.
JP8:“nosotros estábamos muy confiados entre todos los
compañeros. Y discutimos todo el tiempo, pero se llegó a un acuerdo entre
todos. Todos pensábamos lo mismo los jurados, y después en conjunto con ellos,
los jueces técnicos, que después vinieron y nos hicieron preguntas; para ver si
estábamos bien parados o no. Por eso te digo, que estuvo bueno todo lo que
sucedió”.
JP9: “me
acuerdo, ahora sí, lo había matado la mujer o el hijo en defensa de la mujer. Y
bueno, la parte de la mujer alegaba que el tipo había ejercido violencia sobre
ella y sobre los hijos. En mi caso sí, lo único que cambió fue que en principio
se culpaba a la mujer, y después demostraron que había sido el hijo el que lo
había matado, en defensa de la mujer. Que el autor había sido el hijo, pero ahí
seguí yo sosteniendo que había sido la mujer”.
Así, se
materializa en las respuestas brindadas por los entrevistados de valorar
homogéneamente las actitudes, actos y opiniones de las personas porque se
entiende que les son inherentes, basando la valoración sólo la empatía o
antipatía del interlocutor.
A nivel
cuantitativo se demostró que la media fue 0,578947368, el porcentaje 57,895%,
la varianza 0,257309942 y la desviación estándar fue 0,507257274.
De esta forma,
se muestra en el análisis interrelacionado de datos cualitativos y
cuantitativos que este sesgo es superior al cincuenta por ciento de las
personas entrevistadas que tuvieron un rol protagónico en los juicios
analizados en la praxis judicial concreta. Incluso se refuerza la tesis que
este sesgo de halo incide en la toma de postura por la deferencia.
Teoría de la
aversión a la pérdida:
JP1: “yo ya te digo, imagina, en
Casa-Comunidad luchando contra la violencia de género y todo lo que tuve que
escuchar, se me removían las tripas. Y el otro era un chango muy jovencito, que
yo lo veía como la edad de mis hijos, creo que se drogaba así que bueno era
todo muy cercano”.
JP7: “Y vos
viste, que salís a la calle o a cualquier lado y si decís me acaban de asaltar
o me acaban de violar, y hay gente. Vos en esa situación lo querés
agarrar. Pensás que puede ser tu hija o tu mujer.
Entonces ya lo miran con otra cara, si bien no lo atacaron, pero tampoco nadie
buscaba ayuda. Creo que fue una chica que le ayudó, que estaba estudiando de
paramédico”.
Las
respuestas del grupo de jurados populares expuso este sesgo, estas personas valoran
subjetivamente como más importante lo que perdemos; sin embargo la ganancia
futura es que esta conducta acusada no se repita en el futuro.
En lo
cuantitativo reveló que la media fue 0,157894737, el porcentaje fue 15,789%, la
varianza 0,140350877 y la desviación estándar fue 0,374634325.
14. Explicó el
margen de error:
JP6: “La perito
si explicó cuando declaró que el margen de error de sus técnicas era muy bajo.
Que eran test con porcentajes de eficiencia muy altos y avalados”.
En lo
cualitativo un solo jurado popular observó y recordó lo del margen de error,
ahora todos los otros integrantes de las audiencias orales no lo observaron.
En lo
cuantitativo se pudo ver que la media fue 0,052631579, el porcentaje de 5,263%,
la varianza 0,052631579 y la desviación estándar 0,229415734.
Estos
resultados muestran este criterio en la práctica de manera diferente a lo
explicado por los autores más destacados, para quienes tiene fundamental
relevancia para el equilibrio reflexivo en el proceso oral contradictorio.
15. Los temas
relacionados a la explicación del experto si las técnicas y teorías tenían
críticas de la comunidad científica como si fueron publicados, se mostraron sin
información en lo cuantitativo y cualitativo.
Las entrevistas
revelan procesos mentales que influyen en el razonamiento de decisores legales
y testigos expertos, actuando sin conciencia ni control. Siguiendo a Kahneman
(2012), la tensión cognitiva presente en los debates orales impulsa el paso al
sistema 2 del pensamiento, con mayor gasto energético y racionalidad, lo que se
vincula con la intensidad del contradictorio y la activación de funciones cerebrales
más complejas.
En lo
cuantitativo es relevante destacar los criterios que han superado el cincuenta
por ciento entre los cuales se encuentran racionalidad empírica, perito
acreditado, sesgo de representatividad, y efecto halo; los cuales dan indicios
de las influencias sobre cada persona entrevistada respecto de la información
experta. Por otra parte, dentro de los criterios inferiores a la mitad
porcentual, se destacan dentro del segundo cuarto (entre el 25% y 50%)
información completa, persuasión, ajuste y anclaje y sesgo retrospectivo, los
cuales tienen significación doctrinaria pero relativa en la praxis; por último,
los agrupados en el primer cuarto de los porcentajes (pericia examinada y
contra examinada, pericia contradictoria, sesgo de confirmación, margen de error,
disponibilidad y aversión a la pérdida) los autores asignan gran importancia a
alguno de ellos –margen de error, pericia contradictoria, sesgo de confirmación
, etc.- lo cual no se reflejó en el análisis descriptivo. De tal manera, todo
ello genera la posibilidad de desarrollar múltiples ámbitos de investigaciones
futuras.
Los procesos
cognitivos de los decisores frente a información experta combinan sesgos y
razonamientos adaptativos. Los sesgos no anulan la racionalidad, ni esta opera de modo absoluto, ambas coexisten en el juicio humano;
tanto la validez de la prueba forense como el conocimiento construido sobre
ella resultan dimensiones que se retroalimentan.
El contexto
epistémico del experto —reglas y estándares de justificación— no puede trasladarse
sin más a la transmición de información experta entre
peritos y decisores legaltes. A mayor especificidad de
la información pericial, mayor despliegue de comprensión, donde la capacidad
cognitiva resulta esencial para detectar falencias, elementos centrales para la
valoración probatoria con sana crítica racional.
Las entrevistas
abren interrogantes sobre los sistemas de valoración probatoria, sobre el peso
real de los sesgos cognitivos implícitos en los decisores legales individualmente
analizados y en las decisiones judiciales, invitando a profundizar el debate e
investigaciones futuras.
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Tecnología, UNC. Juez de Cámara en lo Criminal de 9 Nominación Poder Judicial
de la Provincia de Córdoba. Correo electrónico: martin.bertone@unc.edu.ar. ORCID: https://orcid.org/0009-0008-0059-6592.
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